Medio de divulgación de investigaciones académicas y avances científicos realizados desde la Región de O’Higgins hasta el Territorio Chileno Antártico.
Con el objetivo de encontrar una respuesta sustentable al problema de la contaminación generado por el uso de leña húmeda, principalmente en el sur de Chile, dos estudiantes de Ingeniería Civil Industrial de la Universidad del Bío-Bío (UBB) crearon un innovador combustible hecho a partir de residuos de los bosques.
Es así como Constanza Soto (22) y Franco Cariqueo (22) dieron vida a Calory Bricks, una briqueta que contribuye significativamente a la reducción de emisiones contaminantes y ofrece ventajas comparativas, en términos de eficiencia y costo, informó la UBB a través de su portal de noticias.
Uno de los fundadores de Calory Bricks, Cariqueo, señaló que este nuevo tipo de leña genera un impacto positivo en el medioambiente, debido a que “comparado con la leña tradicional, reduce las emisiones por material particulado en hasta un 90%, lo que representa una solución efectiva para mejorar la calidad del aire en ciudades, donde 8 de las 10 urbes más contaminadas de Sudamérica, son chilenas. Entre ellas Coyhaique, Nacimiento, Temuco, Victoria, Angol, otras, según un estudio de IQAir, empresa suiza de tecnología que mide la calidad del aire”.
“Al convertir los residuos forestales en briquetas para estufas a combustión lenta, disminuirán las emisiones de material particulado que genera el uso de leña a nivel doméstico, responsable del 87% de las emisiones de MP2.5 a nivel nacional, lo cual provoca más de 2 mil muertes anticipadas por año”, añadió el estudiante UBB.
En tanto, Soto indicó que Calory Bricks nace a partir de la participación en el Torneo Verde de IncubaUdeC, iniciativa que reunió a más de 100 estudiantes para buscar soluciones sostenibles a problemáticas de empresas. “Visitamos un predio de Cmpc en Los Ángeles, donde se discutió el manejo de residuos forestales, y concluimos utilizarlos, además, con un enfoque preventivo, para evitar la propagación desmedida de incendios”, precisó.
“Pensamos replicar el pellet, pero la innovación debía también tener un impacto social significativo. La problemática del uso de la leña y la cultura arraigada a la estufa a combustión lenta en diversos sectores rurales de nuestro país, carecen de un suministro constante de electricidad, lo que nos llevó a enfocarnos en una solución que no requiriera un recambio de infraestructura”, concluyó Soto.