En un hito científico sin precedentes, la tercera expedición del proyecto IDOOS del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), con base en la Universidad de Concepción (UdeC), logró detectar por primera vez deformaciones del suelo oceánico en la Fosa de Atacama. El hallazgo fue parte de una misión oceanográfica realizada en enero de 2025 a bordo del buque Cabo de Hornos de la Armada de Chile, con apoyo de la ANID.
El enfoque multidisciplinario del proyecto reúne a investigadores en geología, geofísica, oceanografía y biología marina, lo que permite abordar de manera integral los procesos dinámicos del océano profundo. De esta forma, el equipo estudia cómo la actividad tectónica influye en la evolución del ecosistema marino de este sector clave, ubicado frente a Taltal.
Durante la expedición, se mantuvieron y recolectaron datos de un sofisticado sistema de observación submarina instalado en expediciones previas. Éste cuenta con líneas oceanográficas equipadas con sensores de temperatura, corrientes, oxígeno, CO₂ y densidad del agua, además de una red de cinco sensores de presión para medir los movimientos verticales del fondo marino, instalados a hasta 7.800 metros de profundidad.
El director del proyecto, Dr. Marcos Moreno (IMO/PUC), destacó que “la Fosa de Atacama, uno de los lugares menos conocidos de la Tierra, es clave para comprender la generación de megaterremotos y tsunamis, fenómenos que afectan la estabilidad del fondo marino, el transporte de sedimentos, y los ecosistemas”.
La infraestructura está ubicada en la denominada brecha sísmica de Atacama, una zona donde el último gran terremoto ocurrió en 1922 y el anterior en 1819, sugiriendo un periodo de acumulación energética tectónica. Los datos indican que la región podría estar próxima a experimentar un sismo de magnitud 8,0 a 8,5, por lo que el monitoreo geofísico submarino es esencial y de mayor resolución que lo terrestre, precisa el sitio Noticias UdeC.
La expedición finalizó con éxito, recuperándose todos los sensores y datos. Además, se empleó un vehículo autónomo tipo “lander” para capturar muestras y observaciones oceanográficas.
